Problemas de Aprendizaje. Orientación, Divulgación y Formación.

Azúcar. Ese Veneno Legal

07.07.2016 16:51

Texto sobre salud sugerido por Eva Menacho. Gracias, hermosura.

Del azúcar hay tanto que contar, y todo tan malo, que tendríamos para comenzar y no parar.

El azúcar no es bueno y no, no es de esas cosas que un poco va bien. El azúcar NO ES BUENO. Es así de tajante y contundente. Es como decir que un poquito de uranio en la sopa a veces no va mal, que algo alimentará.

El azúcar no existe en la naturaleza. Ha de ser sintetizado de manera artificial (es química pura) para obtenerse. Y sí, se saca de plantas (remolacha, caña..), igualito que la cicuta o la estricnina. Que venga de una planta no quiere decir nada (dejando además claro que de la planta queda bien poco en el resultado final).

Normalmente no paramos a pensar porqué hay azúcar en prácticamente todo lo que es fabricado y procesado (lo que hay en los estantes del súper).

Pues, como no, por sucio y podrido dinero y poder. El Lobby del azúcar es uno de los más potentes del planeta. El dineral que mueve este ingrediente es de tales dimensiones que marea. Unas cuantas familias millonarias viven muy bien gracias a él y por supuesto, tienen tentáculos en los medios de comunicación y en los gobiernos, que consiguen paralizar sus denuncias por explotación, uso de pesticidas que rozan lo legal (o ya ni eso) y los cambios legales sobre terrenos, cuotas, etc. Es un negocio tremendo, nada ético y bastante asqueroso.

Y no, no es una peli de espías. Es la realidad. Puedes buscar en google información y verás que lo que yo te cuento se queda bastante corto.

 

Estas “familias” han estado modulando nuestro gusto durante este último siglo.

A principios del XX muchos productos que aún perduran no tenían azúcar o llevaban muy poco. Los examinas en la actualidad y su gusto es totalmente distinto pues han ido añadiendo más y más según pasaban los años.

Recuerdo que mi madre siempre cuenta que cuando visitó los Estados Unidos, allá por los 80, no era capaz de beber ningún refresco. La cola, por ejemplo era mucho más dulce que aquí e incluso los zumos de naranja eran imbebibles (hay cosas que imitar de ese país pero no su gastronomía, por llamarlo de alguna manera). Vino muy molesta de USA por su obsesión por lo dulce y esa “oleada de azúcar” lleva ya años instalada en Europa y en España, donde hemos caído como primos, comprando verdaderas guarradas y no quejándonos por la pérdida de calidad de lo que ya tomábamos antes con un mejor sabor y menos azúcar.

Por suerte, heredé el gusto por lo ácido de mi mami, a lo que yo añadí el amargo (el amor por lo salado me causa más problemas, eso da para otro texto) pero me asusta ver a madres y padres que ven normal dar a sus hijos para merendar batidos de cacao o zumos embotellados y para desayunar cereales (si, cualquiera de los más conocidos es un verdadero horror) o bollitos de esos que tienen dibujitos de osos en la caja. Asociar dibujitos con salud es algo digno de estudio.

El azúcar NO TIENE NADA BUENO. Y cuando digo nada es NADA. No alimenta ni un poco. Carece de vitaminas, de minerales, de proteínas, de lípidos… Es tan sólo un porrón de calorías vacías que te hace engordar, que te sube los niveles de azúcar en sangre y que tu cuerpo, el pobre, para contrarrestar tal porquería “ácida” (como contrario a “alcalino”) ha de tirar de calcio que saca de huesos y dientes (¿cómo te quedan los dientes cuando bebes una cola?).

 

Y eso no es lo peor. Lo peor es que EL CÁNCER SE ALIMENTA DE AZÚCAR.

Así, tal cual. Hay muchas investigaciones al respecto y ya es algo oficial.

Las células cancerosas, las que ya han mutado a puñeteras, para seguir su curso, multiplicarse y avanzar se alimentan de glucosa para seguir vivas y avanzar.

Si a eso le añades una dieta pobre en vegetales crudos y alta en carnes y procesados con la que adificar el organismo, ya la hemos liado.

Puede que en el futuro desarrolles un cáncer o no pero desde luego no le estás echando una mano a tu maltrecho cuerpo.

Y no nos olvidemos de la cándida, ese maldito hongo que vive dentro nuestro tan ricamente pero que se descontrola con los azúcares y se vuelve molesto y hasta peligroso. No te digo ná y te lo digo tó.

 

Para quienes quieran dejar su uso y abuso recomendaría, primero, que se planteé si será capaz de hacerlo de una vez o mejor probar a poquitos.

Cualquier método es bueno mientras se adapte a ti y logres, a tu ritmo, bajar su ingesta a mínimos.

 

En cualquier caso el primer paso debería ser NO TENER azúcar en casa.

Yo tengo azucarillos, de los que ponen en las cafeterías (ahora los estoy cambiando por panela eco)

por si algún amigo lo necesita para un café pero jamás he tenido un kilo de azúcar en casa .

Regálalo o mejor aún, tíralo a la basura tal cual (recicla su envase, por fa). No le pases el muerto a nadie.

 

Y no, la bollería, porque/aunque sea casera, NO ES BUENA.

Es un coctel molotov de azúcar, grasas e hidratos simples refinados.

Se me ocurren mejores cosas que hacer con los niños que pasar una tarde haciendo pasteles. Sopas, por ejemplo, o ensaladas, o quichés de verdura, o helados de frutas, o….

Lo segundo: como tu cuerpo pedirá dulce y tampoco es cuestión de morir en plan mártir, hazte con otro endulzante.

A mi no me gusta ninguno. Creo que todo es lo mismo: hacernos presos del sabor dulce, pero puedes elegir el menos malo y tratar de usarlo lo menos posible.

La miel se absorbe igual de rápido que el azúcar, dándote un subidón en sangre muy bestia. Si es natural y NADA refinada puede contener un poquito de minerales pero deja de creer que tomar miel es sano. NO LO ES.

Como algo ocasional y en poquitas dosis está bien pero nada más.

Como recomendables podrían ser estos:

 La estevia. A mi no me mata su sabor, solo la tolero en infusiones, porque me sabe “ a verde” pero hay gente encantada con ella.

Repito, no es para sustituir el azúcar, es para usarla mientras consigues deshacerte de ese gusto por lo empalagoso tan insano.

El sirope de agave tampoco está demasiado mal y si es “no pasteurizado” mucho mejor, aunque es bastante difícil de conseguir.

Eso si, no puede durarte un bote una semana, o dos, ni siquiera tres. Estíiiiiiiralooooo.

Recuerda que el azúcar integral de las cafeterías es LO MISMO que el azúcar blanca, solo que lo colorean.

Un truco para saber si es integral es que no esté suelto (se apelotona, como si estuviera húmedo). Si sus gránulos corren por tus dedos como el blanco es que es la misma porquería. 

Y quede claro que tampoco es ninguna maravilla el integral. Tan solo contiene algunos minerales por haber sido menos manipulado pero psssss. Eso sí, suele “alimentar” más que la miel. ¿Curioso, eh?

Como os comentaba antes, para las visitas o mis posibles y muy esporádicas situaciones dulces, ahora en casa tengo panela ecológica suelta. La tenía en forma de pastilla y era una lata tener que rallarla cada vez que hacía falta. Endulza mucho menos que el azúcar pero es una opción algo más sana a los azucarillos y también contiene un poquito de los minerales de la planta.

Ahora está de moda el azúcar de coco. Bueno, el coco en general: su aceite, su azúcar, su agua…

Al azúcar de coco es interesante como sustituto por su aportación mineral pero amos, tampoco nos flipemos, se tratan de cantidades muy MUY bajas. Las investigaciones aportadas por un país exportador no me parecen muy de fiar y prefiero dejarlo en cuarentena (están sesgadas y exageradas por donde conviene). O sea, úsalo si quieres pero como los anteriores, MUY POCO, MUY PUNTUAL y para conseguir dejar de usar cualquier azúcar.

Lo más importante debe ser dejar de tomarlo. NINGUNA de estas opciones es sana.

No, NO LO SON. No alimentan, no aportan nada bueno y te engañan el paladar.

 

El tercer consejo básico y que debes hacer SIEMPRE Y A PARTIR DE YA es LEER LAS ETIQUETAS.

Quiero dejar de ser la rara que lee las etiquetas en medio del pasillo del súper. A mi me acostumbró desde pequeñita mi adorada madre pero nunca es tarde para comenzar.

Aquello que tenga la palabra azúcar, jarabe de glucosa  (u otros jarabes), fructosa, dextrosa, sacarosa, galactosa (y similares que terminan en -osa), melaza, maltodextrina, etc. dentro de los tres primeros ingredientes de la lista, ¡soltarlo corriendo! (te dejo hasta gritar y dar un saltito). Si está en los 10 primeros usarlo muuuuuy de vez en cuando y el que aparezca a partir del 10 considerarlo aceptable (pero ni sano ni bueno, ¿eh? Que te veo).

Lo ideal es que no aparezcan por ningún lado.

Y ahora, con todo lo que te he contado… ¿No te parecen buenas razones para dejarlo ya de una vez?

 

Nota final.

No te castigues ni te odies por tu dulce paladar. Yo peco de vez en cuando (hay temporadas y por supuesto algún helado en verano cae, algún café bombón cuando como fuera...) pero conociendo lo que hay (la información es poder) y convirtiéndolo en algo muy ocasional.

Culparte no ayuda y sirve de bien poco. Quiérete y ten claro que mereces la salud que ansías y poco a poco llegarás a ella.

¡Gracias por estar ahíiiii!

Otros datos:

-Como verás, no te recomiendo los endulzantes artificiales. Su fabricación es asquerosa y muchos siguen en el punto de mira por insanos.

-Huye siempre a todo gas de los productos “light” o ligeros. No se qué será peor.

-A veces los fabricantes dividen las cantidades de azúcar en distintos nombres y al no aparecer entonces como segundo o tercer ingrediente (recuerda que aparecen por cantidad, del que más tiene al que menos) simula que lleva menos azúcares de los reales. Así que, a parte de los nombrejos de la etiqueta, mira los azúcares totales del producto.

- Aprende a hacer batidos verdes. Deliciosos, sanos y algo dulces si lo necesitas.

 

*Cosas que ha aprendido una al hacer este texto.

-El azúcar admite por la Real Academia ambos géneros: Azúcar blanco y azúcar blanca y puede tener artículo “el” y en cambio adjetivo femenino. Mola ¿eh?. Por eso he ido cambiándolo, por pura diversión gramatical.

 

Webs de consulta con trucos para dejarlo:

- http://www.ellahoy.es/dietas/articulo/10-claves-para-dejar-el-habito-del-azucar/198199/

-  http://www.ellahoy.es/dietas/articulo/los-mejores-trucos-para-dejar-el-azucar/182367/

-  http://laguiadelasvitaminas.com/tratamiento-de-la-adiccion-al-azucar/

 

Fotos tomadas de:

paperblog.com, frutosmedicinales.blogspot, equilibratnutricio.wordpress, revcom.us