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El Efecto rebote NO existe

23.09.2016 21:57

Todos, o casi todos, hemos probado alguna que otra dieta para bajar peso, ya sea de una manera puntual o con intención de llevarla a cabo en tiempo.

A lo largo de los años habrás escuchado cientos, ¡miles de veces! eso del efecto rebote de las dietas.

Pues bien, no es verdad. No te lo creas.

La frasecita de marras se las trae y me molesta mucho, muchísimo su existencia porque es clara y descaradamente una manera de no hacerte responsable de tus actos, de ceder protagonismo sobre tu cuerpo y tu salud a “algo que es inevitable”  y de lo que careces de control.

El haber vuelto a engordar “no es culpa tuya”, no está en tu mano y por lo tanto, te dejas hacer.: “¡Ooooh, pobre de mi, cruel destino alimentario que me haces zozobrar en este mar de hamburguesas,  panchitos y fritos!, ¡Nada tiene que ver que dejase lo verde y la cordura! ¡Todo es culpa del efecto rebote, mi cruel archienemigo!”

Suena absurdo, ¿verdad?, pues eso es lo que hacemos.

Durante los últimos 30 años he escuchado de todo (si, 30, que una es nutriaficionada desde la más tierna infancia).

Entre las características más famosas del perverso señor llamado efecto rebote cabe destacar:

  1. Es de todos conocido que ciertas dietas tienen “más efecto que otras”.
  2. También depende del tipo de alimentos de la dieta.
  3. La edad es un claro factor de riesgo.
  4. El tiempo a dieta, más.

Es curioso que nunca haya escuchado que algo tiene que ver el haber vuelto a comer mal… Curioso como poco.

Y yo me digo ¿estamos locos?

La dieta son una serie de ideas escritas en un papel, una conversación con un dietista, unas normas a seguir en tu día a día.

¿Tiene eso el poder para obligarte a algo?

Cuando alguien, tras abandonar sus buenos hábitos, te habla del efecto rebote te podrías imaginar un señor feo y malvado con bata blanca que te persigue por la calle, te obliga a comer de más, te mira mal, te cuenta los finales de las pelis y te destroza el peinado a media mañana.

¿Se puede saber como un papel con normas puede hacer que engordes? ¿Se trata del famoso ataque del folio asesino?

El efecto rebote es una frase odiosa que alguien se inventó para ocultar la realidad:

“He dejado la dieta, estaba cansado y aburrido y he vuelto a hacer lo que hacía justo antes de comenzarla. Y sobre todo: Me niego a admitir mi derrota”.

Más de uno estará ahora cabreado conmigo, asegurando que ha tenido diversos efectos rebotes “provocados” por la dieta pitifú y el dietista blabliblú.

Hagan un ejercicio de memora. Y de memoria de verdad, no vale recordar a la carta aquello que me gustaría haber hecho. Recuerda de verdad.

Nadie te ve, nadie lee tus pensamientos. Sé sincero.

¿Cuándo engordaste tras la dieta de puntos, de proteínas, de vegetales, de zumos….? ¿Seguiste comiendo bien durante cuánto tiempo?

Seguro que no. Con más o menos fuerza, volviste a caer en lo anterior, en lo que te llevó a querer perder peso.

           ¡¡Tacháaaaaan!!

Cuando hablo del efecto rebote, de su no existir, me suelen mirar mal y lo tengo asumido.

No hace mucho una conocida me contaba el terrible efecto rebote provocado por abandonar su dieta a base de sobres.

Y como no me puedo callar le solté: volviste a comer fatal y mucho, y todo lo que no debías ¿de qué leches me estás hablando?

¿En serio, a estas alturas de la película, alguien se va a creer que por perder 15 kilos puedes dejarlo todo al destino universal y desayunar de nuevo 4 donuts?

No te diré que hagas o no hagas dieta. Solo te diré que hacer una para perder mucho peso y dejarla para recaer en tu estado anterior de hábitos y rutinas es una completa estupidez.

Reconoce que alguna vez, tras recuperar el peso perdido, lo primero que has soltado por esa boca cuando te han preguntado por tu anterior cuerpazo, ha sido: “es que nadie me dijo que esta dieta tenía tanto efecto rebote, tengo un cabreo….”

Pero no detallaste tu vuelta a las cenas a base de pizzas, a no moverte del sofá…

Te dejas el dinero (o dineral) y tiras por el desagüe todo tu esfuerzo y paciencia.

Estar a dieta es un sacrificio de los gordos. ¡¡Te mereces lo mejor y eso comienza por serte sincera, por amarte y quererte, por reconocer tus dones y tus errores para poder ponerte de nuevo en pie!!

Sólo así se toman las riendas de la vida ¡y hacer dieta es duro!, necesitas las riendas bien agarraditas y seguras entre tus manos.

Busca un profesional cualificado, que sepa lo que dice (que no te suelte que haciendo dieta de batidos verdes 3 días se pierde grasa, como acabo de leer en la web de una “coach nutricional” que es hasta para denunciarla). Que se preocupe más en que entiendas el proceso a que pierdas tanto al mes, que te muestre ideas de platos, de recetas y sea muy pesado con eso de moverse un poco, que te aconseje dejar de fumar y ver el verde con nuevos ojos.

Aprende a comer.

Cambiar rutinas no es nada fácil, pero al menos tomarás el control de tu vida, sabrás lo que haces, no perderás el tiempo en autoengaños y dejarás de ponerte excusas que solo a ti te hacen mal.

Mata de una vez al “efecto rebote”.  Los amigos imaginarios solo nos traen problemas (y no ayudan jamás en las mudanzas).

 

¡BESINOOOOOOS!