Problemas de Aprendizaje. Orientación, Divulgación y Formación.

Se nos está olvidando vivir

23.04.2017 12:54

Se nos está olvidando vivir.

Al menos a como vivir siendo tan solo nosotros, humanos, personas sin necesidad de ayudas químicas extras y consejos de gente con bata.

Se nos cae el mundo cuando sentimos de más, cuando nos duele un poco, cuando nos alteramos, si tenemos miedo o ansiedad.

Nos estamos volviendo bobos por momentos y creyéndonos toda clase de mamarrachadas que nos cuentan los de siempre.

Acudimos velozmente a los supermercados a por yogures con bífidos y a la farmacia a por pastillas para dormir.

Nos hemos creído que lo normal es ir al baño todos los días, dormir 8 horas seguidas, no estar nunca triste, no moverse de más…. ¡Y así para todos los humanos del planeta!

¡So leches! Si no tengo nada que ver con mi hermana ¿cómo narices voy a compartir funcionamiento mental, emocional y físico con el resto de la especie? Hablamos de 7000 millones de personas...

¿No será que lo normal es no serlo?

¿Qué lo bueno, corriente y maravilloso es que alguno haga de vientre cada 5 días y otros duerman a ratos?

Veo con rabia contenida anuncio tras anuncio en la tele (valgan también revistas, marquesinas, radio, internet…) que nos anima a ocultar el dolor, a pasar de él, a esforzarse por encima de nuestras posibilidades vendiendo como salud y vida feliz lo que es justo todo lo contrario.

Anuncios de cremas para dolores lumbares, para aliviar estreñimiento, de vitaminas y energizantes, jarabes para todo….

Que el dolor no te pare es un eslogan.

¡Y yo me quedo muerta! El dolor es un aviso de que seguramente debes parar, de algo que debes revisar, de que se está forzando la máquina.

Está claro que no tiene porqué decir que te esté sucediendo algo malo y en algunas ocasiones es señal de que tu esfuerzo tiene sentido (se me ocurren los estiramientos, por ejemplo, pero yo los hago con un monitor, no sé los demás).

Pero aconsejar de manera frívola, general y a lo loco que si algo te duele te pongas una crema y tires pa’lante es algo que debería estar prohibido por esa asociación que se jacta de revisar la publicidad para que sea “honesta”.  Son de traca.

Por favor, no pienses ni por un minuto que si no llegas agotado a casa, exhausta y sin aliento es que estás haciendo algo mal. No es necesario llegar a todo. Ni necesario ni realista ni sano. No pasa nada si un día te duele todo y te quedas en casa, o te quedas porque sí. 

El sábado pasado pude asistir a unas charlas muy interesantes. La primera impartida por Alicia Arce sobre PNL y la segunda por Ana Carralero Montero (abajo enlaces a ambas) sobre los abusos de la psiquiatría actual y devolver al “paciente” autonomía y dignidad.

 Cartel de las Jornadas.

Durante el tiempo de debate, enriquecedor y participativo, salió a colación el tema de la pena, la tristeza, la depresión, de lo poco que cuesta sacar el recetario para calmar estas sensaciones del todo humanas y normales.

Alicia leyó mis pensamientos y en seguida soltó un ¿Y qué tienen de malo estas emociones?

Está claro que alguien que está por los suelos años después de la muerte de un ser querido puede necesitar ayuda especializada (ojo, no digo medicación) pero es que se nos está yendo de las manos la vida.

Es normal que estés triste si te deja tu pareja, si te quedas sin trabajo, si pasas una mala racha, si no consigues algo que te has propuesto, si, si, si… ¿Pero eso significa que debes salir del médico de cabecera, o peor aún, del psicólogo, con pastillas recetadas?

Alguien dijo en voz alta (no pude ver quien) que cuando alguien le llega triste combina terapia y fármacos.

Y yo me pregunté si no puede hacerse lo uno sin lo otro. Si ya estamos condenados a meterlo todo en un mismo pack.

  Alicia y Ana

El debate giró en su última parte hacia los niños. Sobre lo poco que son escuchados, lo poco preparados que suelen estar los padres y a veces, colegios (incluso profesionales de la psicosalud infantil).

Comenté la gran necesidad de dejar de poner siempre el foco en ellos, en los peques de corta edad, pues el trabajo terapéutico, me ha enseñado la experiencia, se ha de centrar en los padres si queremos que el niño “mejore” y se solucionen los problemas familiares. Se trata de una escucha activa, una reeducación y una puesta en práctica de soluciones sin que en ningún caso haga falta un diagnóstico clínico o un trabajo “médico” con el pequeñajo.

En la sociedad actual nos hemos acostumbrado a las pastillas, a los diagnósticos, a las palabrejas que nos dicen qué tenemos (y qué somos), a los tratamientos psicofarmacológicos, a que tu médico o psicólogo sepa más de ti que tú  y por eso ni te comente que te está recetando. Y sobre todo, hemos delegado nuestra salud y nuestra responsabilidad sobre nosotros mismos a los demás.

No saber que medicamentos te tomas, ni porqué, ni tan siquiera preguntes a tu médico (hay quien no se atreve) al porqué de tales cosas, demuestra el nivel de lavado de cerebro y represión al que hemos sido sometidos durante estos últimos años.

Llevar la contraria a tu médico está mal visto. Como si tuviera carta blanca sobre tu vida y tus decisiones y éstas siempre prevalecieran sobre las tuyas propias.

Eso si ES DE LOCOS.

Huye, pero huye a toda velocidad de un médico o terapeuta, me da igual del tipo que sea, que ante un hecho doloroso en tu vida te sugiera medicación con solo explicarle lo que te pasa y sientes.

No se si lo sabes pero ES NORMAL estar triste a veces, o decaído, o enfadado.

Busca gente con la que hablar. No has de abrirte como una flor si no quieres. Muchas veces la sola presencia de amigos cambia los corazones.

Deja de ver la tele y si te gusta, al menos ten ojo crítico con la basura de publicidad donde no dejan de decirnos lo mal hechos que estamos, lo mal que dormimos, cagamos, trabajamos, nos movemos y lo poco que estamos dando de sí.

Te hago saber que has de estar bastante grave y comer solo harina a puñaos para necesitar esos complementos alimenticios que tanto salen anunciados.

 Homer y su saco de harina

Si te encuentras mal "por dentro" busca ayuda. Acude a quien sepa escucharte, darte su tiempo, cariño y paciencia y te aconseje disfrutar de más y *medicarte de menos.

Y si te duele la espalda no te pongas una crema para poder ir a padel.

Vete a casa. Descansa. Tírate en la cama, jardín o sofá. Prepárate algo rico de beber como una infusión o un café recién hecho, respira, deja que tu cuerpo note el colchón, duerme y al despertar sal a dar una vuelta.

El padel puede esperar. Tu vida no.

Gracias 

*No soy doctora ni lo pretendo. Hablo en términos generales que espero nadie se tome al pie de la letra. No se trata de que dejes las pastillas. Se trata de que indages, busques, pienses y les de una oportunidad a la vida y a ti.

Enlaces que visitar y personas que seguir:

-Página de Facebook de Fanzkenstäin. Fancine que busca alternativas a la psiquiatría actual y conseguir eliminar estigmas.

-Ana Carralero a través de su facebook y la web de su grupo de trabajo Lo Común.

-Página de Alicia Arce.